VÉLEZ BLANCO

En la zona más septentrional de Almería, y abriendo, con sus más de 13.000 pinares, el Parque Natural Sierra María Los Vélez, encontramos uno de los pueblos más bellos y con más historia de Andalucía: Vélez-Blanco.

Como si de un cuadro se tratase, este maravilloso lienzo que remonta su origen a la época ibérica,ofrece al visitante la imagen sosegada y tranquila de sus casa pequeñas y blancas, sus calles estrechas y empinadas tipicamente árabes, y allá en lo alto, construido sobre los restos de la Alcazaba que Boabdil, último rey de Granada poseía en estas tierras, encontramos una joya del Renacimiento, el Castillo Fortaleza.

Esta joya fue realizada por artistas italianos, y mandada construir en 1.506 por D. Pedro Fajardo, primer Marqués de Los Vélez. El Patio de Honor fue vendido en 1903 y hoy se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York.

Entre el Castillo y el Barrio de la Morería, y levantada aprovechando parte de la Mezquita que allí existía, encontramos lo poco que queda de la Magdalena, primera iglesia cristiana de Vélez-Blanco.

La mezcla de elementos, gótico, mudéjar y renacentista, dan lugar a la iglesia de Santiago Apóstol, que empezó a construirse en 1.515.

En 1572 D. Luis Fajardo Cueva segundo marqués de Los Vélez, mandó construir el Convento de San Luis. El último edificio del siglo XVI fue la Ermita de la Concepción (1573 -1577), realizada gracias a las dos hijas del segundo marqués.

Numerosas fuentes con agua fresca y cristalina encontraremos por todo el pueblo; Caños de Caravaca, Caños de la Novia, Cinco Caños, Caños del Mesón, Caños de la Plaza, Caños de la Alameda, etc....

Está enmarcado por numerosas montañas de hasta 2.000m. De altura y de nombres tan singulares como Las Muelas, Mahimón Grande, Mahimón Chico, etc.... En estos montes los "Santuarios" del arte rupestre son muy abundantes.

El Mahimón grande alberga uno de los conjuntos de pinturas esquemáticas más importantes de la Península Ibérica, la "Cueva de los Letreros", descubierta por Antonio Góngora en 1868, es uno abrigo rocoso de 25 m. de anchura, 10 m de altura y 6 de profundidad, en el que podemos encontrar dibujos naturalistas, esquemáticos y abstractos. La figura más representativa es el hechicero.