Por Chirivel discurría la calzada romana Vía Augusta que unía Cartagena con Cádiz, lo que hace ver la importancia que el pueblo romano tuvo para el desarrollo de esta localidad que, por su paisaje, se asemeja más a Granada que al resto de la provincia.
Los huertos, bancales, cañadas, las extensas llanuras y mesetas, muestra de la fertilidad de una ribera que ha atraído a multitud de civilizaciones, son el marco incomparable donde se asienta este conjunto recoleto y tranquilo de blancas casas.
Se mantienen las típicas casas de tres plantas, siendo la última más baja, ya que era el antiguo lugar de almacén del grano y de cura de productos de la matanza del cerdo.
Sus muros gruesos de piedra acogen tradiciones de origen muy antiguo como son su repostería de raíces musulmanas, la artesanía de la miel y el esparto, que se encuentran ejemplificadas en el museo monográfico de la pedanía de Contador.
El yacimiento arqueológico de El Villar es muy importante, habiéndose encontrado en él piezas de origen romano tan valiosas como columnas y capiteles, un mosaico geométrico o habitaciones domésticas. Destacan también la Loma de las Cometas, los yacimientos del Pasillo de Chirivel, la iglesia parroquial de San Isidoro o un antiguo horno árabe en uso.