Almería escogió una pintura rupestre de figura humana encontrada en uno de los
abrigos localizados en el Maimón Chico como su seña de identidad y símbolo.
Se trata del llamado Indalo, bautizado en honor a San Indalecio,
que fue el precursor del catolicismo en el sureste de la Península.
El ibérico, "Indal eccius", significa mensajero de los dioses.