Parte de la localidad de María forma parte del Parque Natural que lleva su nombre, lo que condiciona que en esta localidad, situada en una altiplanicie, los inviernos sean gélidos y nevados y los veranos calurosos y cortos.

A más de mil metros de altura, María ofrece a los visitantes espectáculos visuales tan imponentes como el de sus campos de cereales, ya que es la mayor productora de la provincia, cambiando de color según las estaciones del año. Sin duda un buen escenario para la tradicional Romería de la Virgen de la Cabeza.

Sus famosos embutidos se complementan con un interesante patrimonio, del que destacan las pinturas rupestres de la Cueva de Haza y el poblado ibérico de El Pasico. Como ejemplo de arquitectura religiosa se encuentra la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación. Este templo es del s. XVI y es de reseñar su artesonado mudéjar y su portada con pilastras, arco de medio punto y alfiz enmarcando un reloj de sol. Tiene una torre cuadrada, rematada por una veleta con cuatro campanas y un reloj del s.XIX