Los frondosos bosques de pinos y encinares de Sierra María-Los Vélez van marcando el gran paraje natural que se observa desde Vélez Rubio. Desde esta localidad, por la C-321, nos dirigimos hacia Vélez Blanco, encontrándonos el impresionante Cerro del Maimón, donde se asienta la milenaria Cueva de los Letreros, importante patrimonio arqueológico de la provincia, declarado, por el valor de sus pinturas rupestres, Patrimonio de la Humanidad.

Este cerro es el más oriental de Sierra María y su solana, desprovista de masa arbórea, está siendo repoblada de bosques de pinos. Es una zona propicia para el pastoreo y donde abundan los matorrales de romero o tomillo y las plantas aromáticas, que se cubren de nieve durante el invierno.

Pasamos por una zona de antiguos molinos, ruta que se puede hacer a pie o en bici, escuchando el armónico sonido constante del agua. Junto a una vega olivarera de hermosos olivos centenarios se extiende la zona de acampada “Pinar del Rey”, con hermosas vistas al pueblo.

En Vélez Blanco se ubica el Centro de Recepción de visitantes del Parque Natural, cerca del cual se encuentran el Centro de Adaptación del buitre leonado y el Núcleo Zoológico “Unela”, que trabaja en la recuperación de la raza de burros andaluza-cordobesa, en peligro de extinción.

Saliendo del pueblo, dirección a María, nos dirigimos hasta Montalviche, donde se encuentra el árido paraje de Las Muelas, macizo montañoso que presenta fuertes procesos erosivos, pero que en su umbría muestra un espléndido bosque de pino de alepo o carrasco. Aquí se localiza el Coto de Montalviche.

En dirección este, llegamos a Taibena, entre Sierra Larga y Sierra del Gigante, en el límite con Murcia, paisaje de gran colorido por sus almendros en flor. El acceso a Sierra Larga es de uso condicionado, donde se encuentran las formaciones de pinos más densas y los terrenos más abruptos.

En la parte más septentrional de la comarca, cercana a Taibena y Los Gázquez, se encuentra el Estrecho de Santonge, paraje de singular belleza que en otro tiempo fue importante núcleo ecológico. Dada su tradicional riqueza en agua, hoy puede observarse la Fuente de los Pastores, así como restos de pinturas rupestres en la Cueva de Ambrosio, importante yacimiento paleolítico junto al río Alcaide, que poco antes bordea el Cerro del Gabar, donde también se localizan covachos con pinturas rupestres.

Siguiendo el curso del río se llega a la zona de Las Almohallas, antiguo vivero, casa forestal y hoy Centro de Recuperación y Reproducción de la tortuga mora. El camino nos conduce hacia María, donde es posible degustar los típicos productos derivados del cerdo y hacer un merecido descanso.